El turbo es un componente esencial en varios de nuestros motores diesel, sea un turbo convencional o un turbo de geometría variable, su función y objetivo es el mismo.
El turbo aprovecha la energía presente en los gases de escape que salen de la cámara de combustión a alta presión y velocidad, para hacer girar una turbina, la cual está conectada por un eje común a un compresor. Este compresor eleva la presión de los gases de admisión, haciendo que la cantidad de aire que ingresa a la cámara de combustión sea mayor. Con más aire en la cámara de combustión, es posible inyectar más combustible, y de esta forma se genera una mayor potencia.
El sistema del turbo puede alcanzar, según el tipo, tamaño y uso, velocidades de giro de 120.000 r.p.m. por lo cual se genera también mucho calor por la fricción entre las piezas. Para esto es necesario que el turbo cuente con un eficiente sistema de refrigeración y lubricación, el cual se encuentra funcionando a pleno cuando el turbo y el motor están encendidos. Cuando se apaga el motor el aceite que se encarga de lubricar y enfriar el turbo deja de circular por el sistema, por lo cual debemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones.
Luego de haber sometido el motor y el turbo a un alto régimen de trabajo (altas revoluciones) es recomendable dejar que el motor gire en ralentí o a bajas revoluciones por un determinado tiempo antes de apagar el motor:
Tiempo de ralentí para mantenimiento del turbo:
A 80 km/h - 20 segundos
A 100 km/h - 1 minuto
A más de 100 km/h - 2 minutos
Si no se sigue esta recomendación existe la posibilidad de que las partes que conforman el sistema se resientan e inclusive ciertas piezas se deterioren debido a las altísimas temperaturas a las que opera el sistema.
DIFERENCIALES AUTOBLOQUEANTES
Escrito por ALBERTO
sábado, 06 de septiembre de 2008
El mecanismo diferencial tiene por objeto permitir que cuando el vehículo dé una curva sus ruedas propulsoras puedan describir sus respectivas trayectorias sin patinamiento sobre el suelo. La necesidad de este dispositivo se explica por el hecho de que al dar una curva el coche, las ruedas interiores a la misma recorren un espacio menor que las situadas en el lado exterior, puesto que las primeras describen una circunferencia de menor radio que las segundas. El diferencial reparte el esfuerzo de giro de la transmisión entre los semiejes de cada rueda, actuando como un mecanismo de balanza; es decir, haciendo repercutir sobre una de las dos ruedas el par, o bien las vueltas o ángulos de giro que pierda la otra. Esta característica de funcionamiento supone la solución para el adecuado reparto del par motor entre ambas ruedas motrices cuando el vehículo describe una curva, pero a la vez se manifiesta como un serio inconveniente cuando una de las dos ruedas pierde su adherencia con el suelo total o parcialmente.